Mostrando entradas con la etiqueta corazón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta corazón. Mostrar todas las entradas

domingo, 19 de agosto de 2012

La sociedad del MIENTO.


Como una estaca clavada en el corazón, el silencio de la mente me atenaza. El peso de lo que no tiene solución y el recargar ante la inevitable amenaza.



Dolor en el cuello, angustia en el alma, silencio en los dedos que acusa la falta.

Quizás nunca dije lo que quise, quizás nunca pudo llegar a ser. Tormento de crías que no llegan al momento, que mueren sin entretenimiento y consentimiento, del “quizás-puede” que en viviendo, nunca pudieron creer.

Shhh. Callados, va a empezar la función, ahí sale la máscara picuda, con un botiquín en la mano pidiendo solución. Podrido por dentro, del dolar su religión, mirad, un nuevo caso de inocencia violación.

Ideas pútridas de cualquier movimiento, que no duran más de un seguimiento, lechosas manos de fingimiento que mueven cerebros sin sentimiento, y en todas ellas ¿Qué hay en común? Que todas ellas terminan en MIENTO.

¿Dónde se escondió el último amanecer?


De repente, la música se había ido y la luz apagado; y sin darme cuenta, el día había tocado a su fin...



Te esperé, y te esperé durante horas... Y sólo obtuve el silencio de respuesta.

Comprendí que aquellos petardos nunca calentaron mi corazón más que la llama de una vela y que significaban menos que ella. Murió la ironía.

Dijiste que la esperanza es lo último que se pierde, mientras te sonreía intentando ocultar mis ganas de llorar.


Dime, ¿Dónde escondiste la sonrisa? La busco y no la encuentro. Mira al horizonte y en diez minutos puede hacerse de noche. Oculta el día.

Oculta el día bajo el velo de tu sombra, por que mi noche empieza con el amanecer.

Y, entendí, que la oscuridad no pertenece a los ojos, sino al corazón.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Y sin embargo, se mueve.


Mira allí arriba, encima de tus hombros y debajo de tus pies. Escucha la tierra y el cielo que tú ves.


Siente girar, siente el movimiento. El mundo se mueve y con él, el viento.

Mira aquel Sol, aquella estrella lejana. Nos calienta, nos hace vivir. Es alma.

Entiende que si ese fuego no estuviera, tus pies no se moverían y quedarían fríos.

Entiende que la luna se rompería en pedazos contra tu cabeza.

Imagina un planeta, este planeta, tu planeta. Imagínatelo tan sombrío que la noche sea día. Que no haya Sol, sin movimiento. No hay luna ni viento. No hay mar y siempre las mismas estrellas.

Que la muerte es la mayor vida por allá por donde pisas. Que sólo es un trozo de roca a la deriva en el espacio infinito.



Ahora, quiero que entiendas por que eres mi Luna y mi Sol, mi noche y mi día, y yo, un simple planeta.

Y sin embargo, se mueve.

martes, 27 de septiembre de 2011

Cosas por hacer.

Esas cosas por hacer, esos sueños por cumplir, esas palabras sin dueño y vientos que sentir.


"Como un día de verano
Aunque largo también llega a su fin.
Como agua para el sediento
Así fuiste para mí.
Si ahora te veo con otra
No te dejes engañar por mi sonrisa
Que sigue igual de rota
Y quiere huir a toda prisa.
Por que dentro aún resuenan
Esos Tambores de discordia
Entre mi cabeza y mi pecho
Y sólo hay una victoria.
Voy a hacer que el abismo tenga luz propia.
Voy a hacer que el corazón empate con la razón.
Voy a sentarme aquí a tu lado.
Y voy a hablarte de amor.

Y si hago que mi cielo brille
Y no llorar de dolor.
¿Por qué no hacer este milagro?
¿Por qué es difícil? ¿Y qué no?
En silencios susurro tu nombre
En las tinieblas respiro tu olor.
En el lago se baña la luna
Y le pido sin dudas
Ver su color.
Dicen que es más fácil engañarse
Y creer en sueños imposibles
Yo digo que enamorarse
No es un juego sencillo.

Que quiero volar
y sentir el viento
Que decidí hoy ser feliz
Que voy a intentar hacerlo
Contigo o sin ti.

Voy a hacer que el abismo tenga luz propia.
Voy a hacer que el corazón empate con la razón.
Voy a sentarme aquí a tu lado.
Y voy a hablarte de amor…"

lunes, 26 de septiembre de 2011

Mi mente explotó.

¿Qué hacer, qué pensar, cuando una de las razones de tu vida, ese algo que te hace continuar cuando no hay nada mas… desaparece?
Darte cuenta de que tu corazón ha dejado de latir y que te has convertido en insensible a todas las emociones, que no sientes ni frío ni calor dentro de ti…
Sentirte vacía… Sin alma… Sólo un pesado cuerpo que anda por inercia… Que vive por inercia.


 
La mirada en el vacío, pues ya has visto todo lo que tenías que ver. El oído a la lluvia, por que, también has escuchado todo lo que tenías que escuchar. La voz en el silencio, por que, ya no hay nada más que decir, nada más que contar…
Faz inquebrantable, ya no cambiará. No reír, no decir, no soñar… Prohibido está.
Y en el abismo, en el insondable abismo sin fin que veis desde el borde sin mirar por miedo a caer, allí vivo yo… Agazapada en mi misma, sin poder salir… Sin querer salir…

No. No niego todo lo que sentí. No. No lo niego. No tengo miedo de decir todo lo que sufrí por ti, por que me hiciste, al menos, sentir viva.
Sé que ahora seré sólo más fuerte, que me creceré y me elevaré del suelo. Por que el “No puedo” murió hace mucho para mi. Por que si, el golpe me ha tumbado y me ha destrozado, pero chico, no pienses que me voy a quedar ahí por mucho tiempo.
Mi mente explotó… Es hora de recoger los pedazos y empezar otra vez…

sábado, 17 de septiembre de 2011

El sol.

Extraños paisajes veo, música por los auriculares escucho. Son cosas que quieren llegarme al corazón, hacen que mis verdaderos sentimientos florezcan, que están bien guardados pues si por tan solo un instante los dejara volar me volvería loca, me haría ver la verdad de mi vida. Cosas que intento ocultar, cosas que intento olvidar. Una enorme grieta en el pilar de mi vida que nunca se arreglará y si lo intentas tocar, todo se viene abajo.
Se acumula… Se acumula… Como una bola de nieve… Me intento distraer… Escritura, pintura, amor… Pero son cosas banales que (Sobre todo lo último) no quiere estar de mi lado y no hace más que agrandar la pelota. Si, hay momentos preciosos en los que soy capaz de olvidarme de todo y simplemente sonreír, gritar como si algo en mi pecho explotara, o quisiera hacerlo.
 La felicidad, en mi caso, se debe tras resignarme aunque ahora tenga más que nunca la oportunidad para hacer mis sueños realidad… Todas mis “ansias” quedan aplacadas por el amor. Pero es malo, ya que nunca lo consigo y evidentemente si me resigno también ahí no tengo oportunidad de “explotar”, no tengo una válvula de escape a todo esta rabia y frustración acumulada durante, sobre todo este último año o más que nada desde septiembre que me di en la cara con la realidad.



No tengo nada ni nadie, pero el sol luce a mi lado susurrándome que me brinda todos los días, que tengo el mundo, que tengo las oportunidades, que la belleza me rodea, que la felicidad se encuentra secándose las lágrimas y alzando la cabeza y seguir caminando. Que hay presente, que hay futuro… Que el sol luce todos los días aunque no lo veas. Que las estrellas están ahí brillando sobre tu cabeza y que solo hace falta mirar y confiar, mirar y sentir y sobre todo y ante todo SONREÍR.