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domingo, 11 de diciembre de 2011

Y sin embargo, se mueve.


Mira allí arriba, encima de tus hombros y debajo de tus pies. Escucha la tierra y el cielo que tú ves.


Siente girar, siente el movimiento. El mundo se mueve y con él, el viento.

Mira aquel Sol, aquella estrella lejana. Nos calienta, nos hace vivir. Es alma.

Entiende que si ese fuego no estuviera, tus pies no se moverían y quedarían fríos.

Entiende que la luna se rompería en pedazos contra tu cabeza.

Imagina un planeta, este planeta, tu planeta. Imagínatelo tan sombrío que la noche sea día. Que no haya Sol, sin movimiento. No hay luna ni viento. No hay mar y siempre las mismas estrellas.

Que la muerte es la mayor vida por allá por donde pisas. Que sólo es un trozo de roca a la deriva en el espacio infinito.



Ahora, quiero que entiendas por que eres mi Luna y mi Sol, mi noche y mi día, y yo, un simple planeta.

Y sin embargo, se mueve.

jueves, 10 de noviembre de 2011

El ángel en la ventana.

Y a mi lado, por la ventana el ángel aparecía y me llamaba. Cuerpo de mujer, agilidad de un animal, pero al escuchar su canto, sus alas renacían.




No era un ángel por que si. Lo era, nada más que decir.
Nadie más parecía poder verlo, y ella sólo me miraba a mi, volaba conmigo a mi altura y sus cabriolas me hacían enverdecer de envidia por no poseer yo una fuerza así.

 Me cantaba una y otra vez.

"  Coge mi espíritu y hazlo volar, sólo tú lo puedes lograr. Hazlo girar a ras de viento, hazlo vibrar y sentir el momento.
Hazme que toque la luna para luego caer en picado, hazla brilla hasta rozar el pecado.
Pero te quiero despierta, te quiero aquí, y quiero que duermas junto a mi.
Podemos rozar el cielo de forma inmortal y morir como los ángeles sobre nuestro mar.
                                                                                                 Pero te quiero despierta..."

martes, 27 de septiembre de 2011

Cosas por hacer.

Esas cosas por hacer, esos sueños por cumplir, esas palabras sin dueño y vientos que sentir.


"Como un día de verano
Aunque largo también llega a su fin.
Como agua para el sediento
Así fuiste para mí.
Si ahora te veo con otra
No te dejes engañar por mi sonrisa
Que sigue igual de rota
Y quiere huir a toda prisa.
Por que dentro aún resuenan
Esos Tambores de discordia
Entre mi cabeza y mi pecho
Y sólo hay una victoria.
Voy a hacer que el abismo tenga luz propia.
Voy a hacer que el corazón empate con la razón.
Voy a sentarme aquí a tu lado.
Y voy a hablarte de amor.

Y si hago que mi cielo brille
Y no llorar de dolor.
¿Por qué no hacer este milagro?
¿Por qué es difícil? ¿Y qué no?
En silencios susurro tu nombre
En las tinieblas respiro tu olor.
En el lago se baña la luna
Y le pido sin dudas
Ver su color.
Dicen que es más fácil engañarse
Y creer en sueños imposibles
Yo digo que enamorarse
No es un juego sencillo.

Que quiero volar
y sentir el viento
Que decidí hoy ser feliz
Que voy a intentar hacerlo
Contigo o sin ti.

Voy a hacer que el abismo tenga luz propia.
Voy a hacer que el corazón empate con la razón.
Voy a sentarme aquí a tu lado.
Y voy a hablarte de amor…"

miércoles, 14 de septiembre de 2011

La senda de las palabras.

Comienzo esta senda de palabras con aquellas que le han dado nombre y título a este pequeño lugar.
Una canción antigua, sentimientos lejanos, que no son más que los percusores de una historia, de una vida, de un momento, pero también estallido de la magia, el despertar del gigante y el brotar de la sangre que corre por mis venas.
Aquella a la que llaman inspiración. Aquello que llaman escribir. Aquello que llamo "Yo".
"El viento recuerda tu piel,
la luna piensa sin fin,
la lluvia llora tu nombre,
y yo, me quedo sin ti.

El largo invierno quedó,
la nieve vino a por mi,
tu sombra me atrapó,
solo me queda morir.

El viento me arrastra sin fin,
me lleva a tu corazón.
No tengo miedo a la muerte,
si en ella encuentro tu amor..."