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lunes, 26 de diciembre de 2011

¿No sabes quién soy?


Soy la razón de tus sonrisas cada mañana.


Soy tus lágrimas en el papel.
Soy dolor, soy sufrimiento, pero también lo más bello que jamás puedas tener.
Soy vida y soy muerte, soy una historia en el mantel.
Soy esperanza y soy sueño, soy día y soy placer.
Soy quien hace brillar el sol y también lo puede hacer desaparecer.
Soy quien hace que todo te parezca imposible y hace posible que todo pueda suceder.
Soy el silencio entre los dos, soy la música a tu alrededor.
Soy ceniza y soy viento, soy color y sentimiento.
Soy la energía que te hace enloquecer.
Soy el porqué de que a tu cama no quieras volver.
Soy el segundo antes de un beso y vivo en los ojos de quien me quiera tener.
Soy la locura y el resentimiento, la extrañeza y la soledad.
Soy el calor que te hace el invierno pasar.
Soy el deseo y soy tantas cosas…

Soy dulce y amargo. 
¿No sabes quién soy?

Soy el amor.

lunes, 12 de diciembre de 2011

La historia del amanecer.

La noche fue un color, de la hora su fruto, si, aún recuerdo el olor, podrido, de sus uñas y trucos.

El amanecer de los heridos, condenación eterna en el olvido. Es la luz que nace entre los dormidos.

Y despertamos, y aquí estamos. Y no hace falta palabras bonitas para decir que te amo.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Y sin embargo, se mueve.


Mira allí arriba, encima de tus hombros y debajo de tus pies. Escucha la tierra y el cielo que tú ves.


Siente girar, siente el movimiento. El mundo se mueve y con él, el viento.

Mira aquel Sol, aquella estrella lejana. Nos calienta, nos hace vivir. Es alma.

Entiende que si ese fuego no estuviera, tus pies no se moverían y quedarían fríos.

Entiende que la luna se rompería en pedazos contra tu cabeza.

Imagina un planeta, este planeta, tu planeta. Imagínatelo tan sombrío que la noche sea día. Que no haya Sol, sin movimiento. No hay luna ni viento. No hay mar y siempre las mismas estrellas.

Que la muerte es la mayor vida por allá por donde pisas. Que sólo es un trozo de roca a la deriva en el espacio infinito.



Ahora, quiero que entiendas por que eres mi Luna y mi Sol, mi noche y mi día, y yo, un simple planeta.

Y sin embargo, se mueve.

jueves, 10 de noviembre de 2011

El ángel en la ventana.

Y a mi lado, por la ventana el ángel aparecía y me llamaba. Cuerpo de mujer, agilidad de un animal, pero al escuchar su canto, sus alas renacían.




No era un ángel por que si. Lo era, nada más que decir.
Nadie más parecía poder verlo, y ella sólo me miraba a mi, volaba conmigo a mi altura y sus cabriolas me hacían enverdecer de envidia por no poseer yo una fuerza así.

 Me cantaba una y otra vez.

"  Coge mi espíritu y hazlo volar, sólo tú lo puedes lograr. Hazlo girar a ras de viento, hazlo vibrar y sentir el momento.
Hazme que toque la luna para luego caer en picado, hazla brilla hasta rozar el pecado.
Pero te quiero despierta, te quiero aquí, y quiero que duermas junto a mi.
Podemos rozar el cielo de forma inmortal y morir como los ángeles sobre nuestro mar.
                                                                                                 Pero te quiero despierta..."

lunes, 17 de octubre de 2011

¿Dónde está lo que vas predicando como "libertad"...?

Todos me dijeron que fuese libre.



 Todos me dijeron que persiguiera la felicidad. Todos dijeron que la vida era riesgo, y sin riesgo no hay nada por lo que luchar. Todos dijeron que rompiera con el egoísmo o que lo fuera aún más. Todos dijeron que gritara. Todos dijeron que rompiera con la absurda realidad. Todos dijeron que en la libertad está el amor… Y en el amor la claridad.
Todos dijeron…
Todos dijeron…
Una vez lo hice… Todos dejaron de hablar.

¿Dónde está lo que vas predicando como "libertad", si una vez hecho me tachas de "falsedad"?

  Miedo a caer, miedo a represalias, inútil miedo cuando el poder no significa nada. Cogí ese yugo y os lo puse encima.

Ahora, la espada de Damocles, pende sobre vuestras cabezas.

domingo, 2 de octubre de 2011

Si la última vela...

Aunque no me gusta escribir sobre estos sentimientos, cuando son necesarios, mis dedos calambrean deseantes de descargar la sangre en ello.
Para aquella chica que me dio la vida hace tantos años...

Que velas hay muchas... Fuegos, pocos.


Si la última vela se quiere consumir deja que lo haga, que otras estarán por venir, que esa oscuridad dura poco, no le temas a ser feliz.
Que si de la hoguera sólo quedan cenizas, vendrán nuevas que te hagan resurgir, pero no mantengas las viejas, esas sólo te harán sufrir.

No es mentira que el tiempo lo cura todo y es lo único que cura, ten fe chica, ten fe… Los labios agrietados de no recordar como se besa. El corazón desquebrajado de engañarse a si mismo. Las heridas de mi mano, recordando que has estado. Todo se cura aunque parezca que no, tú sólo deja pasar el tiempo, te sorprenderás sin darte cuenta cómo vuelves a sonreír.
Si. Puedes sonreír de verdad, de corazón, por que así también se cura. Con cada risa al aire tu alma se llena.
Sé feliz chica, que te lo mereces. Sé feliz, que es mejor. Sé feliz, que engañarse no es divertido como piensas. Sé feliz chica, que eso es amor.

Y si la última vela se quiere consumir, déjala, que a ti te hará vivir. =)

martes, 27 de septiembre de 2011

Cosas por hacer.

Esas cosas por hacer, esos sueños por cumplir, esas palabras sin dueño y vientos que sentir.


"Como un día de verano
Aunque largo también llega a su fin.
Como agua para el sediento
Así fuiste para mí.
Si ahora te veo con otra
No te dejes engañar por mi sonrisa
Que sigue igual de rota
Y quiere huir a toda prisa.
Por que dentro aún resuenan
Esos Tambores de discordia
Entre mi cabeza y mi pecho
Y sólo hay una victoria.
Voy a hacer que el abismo tenga luz propia.
Voy a hacer que el corazón empate con la razón.
Voy a sentarme aquí a tu lado.
Y voy a hablarte de amor.

Y si hago que mi cielo brille
Y no llorar de dolor.
¿Por qué no hacer este milagro?
¿Por qué es difícil? ¿Y qué no?
En silencios susurro tu nombre
En las tinieblas respiro tu olor.
En el lago se baña la luna
Y le pido sin dudas
Ver su color.
Dicen que es más fácil engañarse
Y creer en sueños imposibles
Yo digo que enamorarse
No es un juego sencillo.

Que quiero volar
y sentir el viento
Que decidí hoy ser feliz
Que voy a intentar hacerlo
Contigo o sin ti.

Voy a hacer que el abismo tenga luz propia.
Voy a hacer que el corazón empate con la razón.
Voy a sentarme aquí a tu lado.
Y voy a hablarte de amor…"

sábado, 17 de septiembre de 2011

El sol.

Extraños paisajes veo, música por los auriculares escucho. Son cosas que quieren llegarme al corazón, hacen que mis verdaderos sentimientos florezcan, que están bien guardados pues si por tan solo un instante los dejara volar me volvería loca, me haría ver la verdad de mi vida. Cosas que intento ocultar, cosas que intento olvidar. Una enorme grieta en el pilar de mi vida que nunca se arreglará y si lo intentas tocar, todo se viene abajo.
Se acumula… Se acumula… Como una bola de nieve… Me intento distraer… Escritura, pintura, amor… Pero son cosas banales que (Sobre todo lo último) no quiere estar de mi lado y no hace más que agrandar la pelota. Si, hay momentos preciosos en los que soy capaz de olvidarme de todo y simplemente sonreír, gritar como si algo en mi pecho explotara, o quisiera hacerlo.
 La felicidad, en mi caso, se debe tras resignarme aunque ahora tenga más que nunca la oportunidad para hacer mis sueños realidad… Todas mis “ansias” quedan aplacadas por el amor. Pero es malo, ya que nunca lo consigo y evidentemente si me resigno también ahí no tengo oportunidad de “explotar”, no tengo una válvula de escape a todo esta rabia y frustración acumulada durante, sobre todo este último año o más que nada desde septiembre que me di en la cara con la realidad.



No tengo nada ni nadie, pero el sol luce a mi lado susurrándome que me brinda todos los días, que tengo el mundo, que tengo las oportunidades, que la belleza me rodea, que la felicidad se encuentra secándose las lágrimas y alzando la cabeza y seguir caminando. Que hay presente, que hay futuro… Que el sol luce todos los días aunque no lo veas. Que las estrellas están ahí brillando sobre tu cabeza y que solo hace falta mirar y confiar, mirar y sentir y sobre todo y ante todo SONREÍR.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Por un mirar.

Cuando la locura se confunde con el odio, cuando el odio se confunde con el amor, cuando las palabras salen solas...



Estoy aquí tirada, en esta yerma tierra, mirando el azul cielo tan brillante que me ciega, tocando la seca grava que se escurre entre mis dedos.
Mírame, digo, ¡Mírame!; vuelvo a gritar, estoy aquí tirada desangrándome mientras tú ríes en algún lejano lugar, pensando entre sueños ajenos, queriendo, en otros brazos volar. Pero yo, yo estoy abandonada. Girando la cabeza, pienso que me da igual, que nada de esto es real, que, no sirvo para amar.
Sin embargo una lágrima por mi cara corre rápida, que a la tierra cae y desaparece como si nunca hubiera existido o cómo si nunca la hubiera querido, me hace pensar que no es verdad.

Aquí estoy muriendo por algo que desconozco, pero intuyo su forma y temo acertar. Estoy en este desierto rodeada por tantas personas que me pasan por encima y nadie da cuenta de mí. Me lleno de esperanza cuando alguien me mira y descubre que existo pero después me deshago entre la grava del suelo cuando apartan la mirada y me vuelven a pisar.

Mis heridas no curan, estas heridas que tú me hiciste sin razón, pero la sangre dejó hace tiempo de brotar, pues cuando no late el corazón, dime tú, que ahora vuelves a ganar, ¿Qué fuego puede fluir por mis venas cuando la vida has quitado de ellas?

Me levanto como el inerte cadáver sin rumbo en el que me convertiste, no es otoño dentro de mí, Por fin veo a la gente a los ojos, a su altura y las aparto para caminar. En el límite te encuentro, en el borde apareces, en el fin del desierto te hallo. El barranco bajo tus pies me llama y su oscuridad me acaricia la cara.
Mírame, te digo, ¡Mírame! Repito sin cesar. Mira la cara de tu creación, mira su rostro sanginoliento, mira las marcas de la frustración y las cicatrices de tu silencio.
Ni experiencias que me avalen tengo, ni gracias ahora que me socorran, ni uso ni usanza, ni modos ni costumbres, en el amor algo falla, pero que de buscarlo haga, que de ti me borre.
Y esto que termina como una canción, no es más que una realidad, que la poesía se atreve a contar lo que a nadie la voz ha dicho.
Pero yo sigo en este desierto esperando una palabra tuya para cuando cuenta des de que mi rostro, mi cuerpo y mi alma destrozados por tu egoísmo siguen en pie, pidiendo una explicación y orgulloso y destrozado te haga al fin decir: Has ganado